Estas dietas son llamadas dietas “hiperproteicas” porque se basan en su mayoría en el consumo de proteínas (carnes blancas, rojas, huevos, etc.), inclusive algunos recomiendan el consumo de suplementos de polvos de proteínas, que son altamente contraproducentes para el adecuado funcionamiento renal. Por lo general, el aporte de proteínas en una dieta debe ser entre el 15 y 20% del requerimiento calórico total, en una dieta Cetogénica o baja en carbohidratos el aporte de proteínas puede llegar a ser del 40 y hasta del 50%, produciendo una sobrecarga renal de depuración, produciendo daños que pueden llegar a ser severos e irreversibles en el caso de ser llevada a largo plazo el restando % de calorías provienen de las grasas.
El aporte de carbohidratos simples y complejos está altamente restringido. Esto provoca una gran y acelerada pérdida de peso, pero también un cambio metabólico desastroso para el organismo. Por ejemplo, ¿Sabía Ud. que nuestro cerebro para funcionar necesita mínimo de 175 gramos de carbohidratos al día?, estos tipos de dietas no lo garantizan lo cual provoca retardo en todas las funciones del cerebro, hipoglicemias, etc.
Si las dietas sirven para verse sanos, bellos y sentirse llenos de energía y de vitalidad ¿Para que hacer una que nos conlleva a efectos secundarios negativos?
Estas dietas someten al organismo a funcionar sin el principal carburante que tenemos “los carbohidratos” en forma de glucosa, por lo tanto obligamos a utilizar las grasas como fuente energética las cuales forman unas sustancias llamadas “cuerpos cetónicos” que son falsos neurotransmisores que dañan la barrera cerebral semi permeable. Por otro lado obliga al hígado a formar proteínas y grasas para la sobrevivencia causando la toma de proteínas del músculo y dándole a la persona una disminuida masa magra y aspecto de enfermedad.
Esta dieta funciona tan bien en relación a la pérdida de peso porque los cuerpos cetónicos que se forman son sustancias “anorexígenas” es decir que provocan pérdida del apetito, solo que lamentablemente se pagan grandes consecuencias para ello.
Reportaje especial de nutrición
Dra. Rosisella Puglisi
Nutricionista – Dietista
Especialista en Nutrición Clínica

